Yogurt lácteo fermentado elaborado por la obtención de una base de leche que pasa por un proceso de fermentación mediante cultivos lácticos, microorganismos responsables de desarrollar la textura cremosa, el sabor característico y las propiedades propias del yogurt. Durante este proceso, parte de la lactosa presente en la leche se transforma en ácido láctico, generando su consistencia, aroma y perfil ligeramente ácido. Su sabor a fresa ofrece una experiencia más agradable y versátil, permitiendo incorporarlo fácilmente en diferentes momentos del día. Además, está pensado para el consumo familiar y para formar parte de desayunos, meriendas o preparaciones donde se busque complementar la alimentación con un producto lácteo práctico.